La Energía en Colombia, un asunto de CAOS

La rentabilidad de un proyecto es un proceso de estimaciones que en ocasiones es bastante ambiguo dada la imposibilidad de predecir con certeza cada elemento futuro. De esta manera y al revisar la situación energética de Colombia en medio del reciente anuncio del posible racionamiento hay varias cosas que vale la pena resaltar.

En primer lugar que la generación de energía en Colombia es en su mayoría hidráulica (70% del portafolio) aprovechando la disponibilidad de recursos naturales que posee el país. Dicho en otras palabras la energía es limpia ya que depende en menor medida de los fósiles carburantes siendo sostenible ambientalmente. Sin embargo la operación del sistema delega las rentabilidades de los negocios a la capacidad de los embalses o en otras palabras, los “aguaceros” son los encargados de determinar los retornos, y en eso las predicciones climáticas y los ciclos de las mismas son determinantes.

En segundo lugar la manera de medir los riesgos y la posterior interpretación, decir que los modelos hidrológicos generan un parte de tranquilidad frente a los fenómenos climáticos (niño – niña) es algo como afirmar que después de las recesiones vienen los booms económicos de apertura, es decir, “todo es cíclico”, y cuando se justifica un evento coyuntural en la teoría de los ciclos, aquí no existe nada innovador.

En tercer lugar es evidente que aún no se tienen previstos los riesgos que intervienen en el fenómeno energético para el caso Colombiano. Es decir, los analistas no cuentan con herramientas ajustadas que estimen el riesgo sistémico o de fallo en cadena. Entendiendo dicho riesgo como la inestabilidad del sistema frente a eventos internos o externos, para ser mas explícitos, los modelos no responden al CAOS.

CAOS es una palabra que ha sido incomprendida, CAOS simplemente es un orden diferente al que estamos acostumbrados y a decir verdad hoy por hoy el mercado de energía en Colombia esta simplemente reaccionando a un fenómeno caótico, donde diversos eventos se materializan actuando como punta de lanza de un efecto “dominó” en el que cada pieza derriba a la siguiente.

Para esclarecer si existen dudas, simplemente debemos seguir la secuencia, Guatapé afecta San Carlos, Las Playas y Jaguas, posteriormente en otra parte del país un fallo en Termoflores (la terminal flores IV) saca del sistema la generación de 5,5 GWh/día, y justamente los mantenimientos preventivos vienen programados para fechas consecutivas en Termotasajero II, Tebsa, plantas de EMGESA y otras mas.

Si todavía pensamos que estos eventos son aleatorios o donde interviene el adagio popular de que “cada mala situación es susceptible de empeorar” nos alejamos de la realidad caótica del sistema energético Colombiano.

Sale al escenario la complejidad y su importante aporte en la medición de riesgos, complejidad es la interrelación de los elementos presentes en los sistemas, a través de descripciones sencillas pero ajustadas de los fenómenos físicos.

Guatapé por ejemplo con la materialización de sus riesgos operacionales, el fenómeno del niño que anuncia racionamientos, la concentración del portafolio energético en grandes generadores (oligopolio natural y artificial), el consumo tradicional, los atentados a la infraestructura (que han disminuido), los mantenimientos programados, entre otros, son el escenario perfecto para un modelo complejo que reaccione al CAOS.

La complejidad y el CAOS pueden ocasionar una inestabilidad en el sistema si no se poseen herramientas de anticipación a lo eventos de riesgo, siendo dicha inestabilidad la salida de la zona tradicional, es decir un orden diferente al orden común. Lo anterior nos permite afirmar que para Colombia es urgente una reingeniería del sector.

Esta problemática cruza fronteras, PDVSA la estatal venezolana no ha honrado los compromisos para envío de Gas al país argumentando que han sido impactados por el fenómeno del niño, la importación de Energía desde el Ecuador en aras de la reciprocidad de años pasados cuando Colombia abasteció cerca de un 14% del consumo de ese país, y la coyuntura internacional de los commodities además de las preocupaciones económicas, agregan elementos a nuestro modelo de dinámica compleja y de paso lo justifican.

Si para usted lector no está claro y continúan las dudas alrededor de esta definición de sistemas complejos, a la luz del Caos es una excelente noticia el descenso en el periodo de vida útil de las reservas de petróleo para Colombia, ya que decreta una carrera contra reloj, primero porque aquello de que “diversificar” toma relevancia y segundo porque en las dificultades surgen los avances.

Sobre la diversificación, la generación de energía en países como Francia esta representada en 76% nuclear; 11% hidroeléctrica; 10% térmica convencional; 3% otras fuentes lo cual hace que el país galo use pocos combustibles fósiles, y tenga fuentes de generación diversas, pudiendo convertirse en referente para países en desarrollo, aunque un claro ejemplo de reingeniería lo vivió Uruguay y hoy goza de unos buenos resultados. Sin embargo el consumo en Colombia es cerca del 15% de lo consumido en territorio francés y ni que decir de la China donde nuestro consumo es el 1.3% frente al suyo, pero a pesar de esto hay enseñanzas que se pueden adoptar.

El mercado de energía puede transar mas de 30 billones de pesos lo que representa cerca de un 3.5% del PIB además de que mantiene la maquinaria productiva encendida y un evento de desatención al suministro, produce costos elevados que incluso no se traducen de manera inmediata, es una obligación encender la reacción y poner sobre la mesa un plan de acción tal como se vivió en el año 1994.

En resumen, se hace necesario contar con herramientas para medición de riesgos innovadoras, con el fin de que se permita realizar controles permanentes y por supuesto anticipar los eventos de inasistencia y recortes para no frenar la productividad del país.

Pero, comprender los fenómenos físicos es una tarea que demanda un nivel de abstracción en ocasiones inimaginable, aunque fue inimaginable alguna vez pensar que el firmamento se podía leer a través de constelaciones y que los mejores registros se tomaban en el sur del planeta. Así como en cada momento de revolución y manifestación del CAOS una idea permite que los grandes desarrollos tomen forma, de igual manera hoy Colombia es un escenario perfecto para que surjan las ideas.

Estamos todos siendo testigos y participaremos en la era de la “dinámica caótica compleja”, pero no nos intimidemos por el nombre, al fin y al cabo cuando alguien por primera vez en la historia mencionó la palabra “relatividad” el terror no frenó el avance.

2 thoughts on “La Energía en Colombia, un asunto de CAOS”

  1. Buenisimo, esta reflexion aplica a un paralelo Sudamericano donde muchos somos dependientes del simunistro de energia hidrico. Espero leer pronto el proximo articulo. Felicidades!

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